I
Hace semanas que realizo menos actividades
de las que regularmente hacía
y aun así
me siento más cansado que de costumbre.

Hoy es un día hermoso:

El azul del cielo
es trasparente como una lágrima de sueño,
las nubes
tienen la blancura de una mariposa
en vuelo pleno,
el Sol
abrillanta el verde de las hojas
de un par de jóvenes ficus
y las de un viejo jacaranda
mientras un vientecillo de mayo
barre, suave y en silencio, las calles.

Quiero verte, saborearte,
tocarte, olerte y escucharte:
imaginarte, saberte y sentirte poema,
incluso en la distancia:

Cierro mis ojos
(los del alma y los del cuerpo),
me abrazas por la espalda:
repentinamente
tu aroma a yerbabuena
refresca el respirar de mis pulmones cenicientos,
y sonrío
cuando susurras a mi oído
que la poesía es maravillosa
porque tú llenas
de sentido y significas las palabras.
De pronto
me miras fijamente
y con un beso de ácido almíbar
sellas el deseo,
la calma y el ensueño.

¡Ay, amor!

Hay amor,
pero cómo hacen falta repartidores
y donadores y recolectores:
ojalá Madre y Padre celestiales
regresen ya
de sus vacaciones en el Infierno;
si no, ¿hasta dónde llegaremos
con esta modernidad
en la que nacen criaturitas envueltas
como carne de supermercado
para desayunar camisas fritas,
comer estofado de zapatos rotos,
y cenar leche de anémonas
con panquecitos de transistores?

Hay amor.

¡Ay, amor!,
pero cómo hace falta orden,
y fe y esperanza y guía;
ojalá Padre y Madre infernales
regresen ya
de sus vacaciones en el Edén;
si no, ¿hasta dónde nos llevará
esta modernidad
en la que en son/rojo a/mar/es
yo ver (incoherencia), llover
llover
llover
llover
llover
(de)generación en generación,
pu(n)teando preci(o)so y sin/cero?

D3cl4rémonoz anarkiztaz
& d3rrok3mos al zizt3m4 k3jándonoz
d3 todo & x n4d4
al mizmo ti3mpo ke g4zt4moz & g4zt4moz
& g4zt4moz
3n koz4z k3 a v3c3s ni n3c3zit4moz,
&juntosjuntosjuntosmuymuymuyjuntos
<br>4t3nt4ndo</div>
<br>vs<br>
< div style = “text-align: 3l c3ntr0” >
<br>d3 nu3ztro l3ngu4j3<br>3zcrito</div>

Aullemos
como perros rabiosos callejeros,
y ladremos y ladremos
insultos a quemarropa contra el gobierno
sin proponer soluciones viables
para resolver los problemas,
y luego vayamos a emborracharnos
y a fumarnos y a empastillarnos
para celebrar
nuestro vandalismo, nuestra victoria artificial,
nuestra R-E-B-E-L-D-Í-A.

¡Ay, amor!

Hay amor:
volvámonos repartidores
y donadores y recolectores
de orden
y fe y esperanza y guía.

Hace días que realizo menos actividades
de las que regularmente hacía
y aun así
me siento más cansado que de costumbre.

Hoy es un miércoles hermoso:
te imagino y te sé y te siento
en el azul trasparente del cielo
que en una lágrima de sueño,
entre el tacto del sol y el verde de los árboles,
es blancura de mariposa al viento,
poesía aun en la distancia.

II
Liberamos el caos, la oscuridad y la codicia.
Vivimos resucitando
pasados decadentes y degenerativos:
ira, temor, violencia hiperrealista.
La gente tiene hambre
y sed y calor y frío a toda hora:
la esperanza se oxida
mientras sostenemos al Sistema.
La indiferencia de la mayoría
sobre el resto,
las palabras como las personas
mueren en un instante.
Querer, tener, acumular
y hacer sangrar a los Dioses:
época de pánico de masas,
incertidumbre y demencia senil.
Cultivar amor en el corazón y en el alma
de la multitud (razón):

Amor como voluntad de poder libertaria.
Amor como trabajo solidario con el Otro.
Amor como idea alternativa para reescribirnos.
Amor como acción (posible salida).

Somos números positivos y negativos
en la estadística del universo,
polvo de estrellas. ¿Cuántos cadáveres más
en beneficio del progreso de unos pocos?
¿Cuántos minutos de silencio
y de llanto
necesitáremos para lavar las calles?
Planificar vidas. Abrir diálogos.
Ser caracoles y tortugas
en vez
de langostas y cucarachas.

Detener a la Gran Máquina
para que ni la Ruina
ni el Conde del Milenio nos alcancen:

Desinfectar la realidad.
Formatear la realidad.
Reinstalar la realidad.

Esto es Shangri-La.
Esto es lo que tenemos.

III
Cortémonos las alas
del drama trágico de la existencia
y asumamos responsablemente
la posibilidad de caminar descalzos
hasta el fin de nuestro mundo.

Si sabemos donde estamos y hacia donde vamos,
¡qué importa de dónde venimos!

Si nos conocemos y nos aceptamos,
¡qué importa a qué venimos!

Vivámonos
en un beso de amor libertario,
murámonos
en una caricia de libertad revolucionaria,
y recordémonos
en la revolución continua de la vida:

Yo en ti,
Tú a través de mí:

melodía,
luz,
movimiento,
Mi librako
en el Todo,
Ahora,
en la Nada,

silencio,
oscuridad,
quietud,

Yo a través de ti,
Tú en mí:

infinita afirmación y negación,
ríos verdiazulinos de polvo astral
uniéndose en el océano cósmico.

(H)onda Nómada Ediciones, Colección Pase de Abordar, 2013

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